Entre tocinos y cerdos

cerdos

El post de hoy es sobre el reportaje de Jordi Évole y su programa Salvados, emitido el pasado cuatro de febrero en La Sexta, sobre la cría de cerdos en España. En las imágenes enseña una mala práctica de una granja que, según señala, cría y engorda cerdos para la empresa murciana El Pozo.

Empezaré por analizar lo puramente periodístico. La historia. Me parece buena si de lo que se trata es explicar cómo trabaja la industria cárnica y el sector porcino. Una carne de gran consumo y producción en nuestro país. No en vano, España es la cuarta productora mundial por detrás de China, Estados Unidos y Alemania, según datos del Ministerio de Agricultura.

El enfoque me parece un poco sesgado porque quienes critican el sistema intensivo o de integración porcino son un eurodiputado ecologista y un veterinario cercano al PACMA. Toma como válida la opinión de la ONG Igualdad Animal y se pone frente al consejero murciano para criticar que no haya más inspección en las granjas. Cuando es un sector que no ha parado de mejorar tras las directivas comunitarias que han sido más que duras para los ganaderos porcinos. La mayor crítica es para El Pozo por no querer recibirle y por encontrar dos etiquetas y un producto suyo en una granja, hospital de animales, en el que las condiciones de los animales son más que mejorables. Echo en falta opiniones del sector, ANICE, Interporc, expertos que según Évole, en las dos frases finales del reportaje, no han querido manifestarse. Raro me parece.

Por todo esto, creo que el objetivo inicial que se expone al inicio del reportaje no se consigue. En ningún momento se muestra cómo viven y alimentan los animales en las granjas salvo en la explotación “elegida” en la que todos los planos son de noche y “robados”, luego me explico.

No todo Vale

En un momento determinado el protagonista, el propio Évole, incurre en un delito entrando de noche, saltando la valla de una granja, sin autorización, ni seguridad ni higiene al interior de la granja. Digo yo que alguno le habría abierto las puertas como ha ocurrido en otras ocasiones. Y como sí lo han hecho con otros cientos de periodistas que hemos grabado en granjas de cerdos.

pozo ok

 

Necesita engañar al propietario de esa “supuesta” granja para que le cuente cómo trabaja en el interior diciéndoles que está buscando una ruta senderista para un reportaje sobre rutas de montaña. Una treta utilizada para sacar información, pero no muy ética a mi parecer y que no debería ser empleada para tal fin.

Más comunicación 

Mención aparte merece El Pozo. Fue el centro de las críticas de Évole. Más que por la granja en la que se veían todo tipo de irregularidades, creo que fue por no recibir contestación por parte del presidente o consejero delegado del grupo murciano. Y para eso están los gabinetes de comunicación. Los que me conocéis ya sabéis que mi opinión no es muy favorable sobre su trabajo porque muchas veces se dedican a ser escudos de políticos o cargos directivos más que para proporcionar información a los periodistas. Pero eso será otro post algún día. Tras varias llamadas al director de comunicación, Évole no consigue a nadie para que le abran una granja ni poder hablar, y eso, creo, es lo que más rabia le da para acentuar las críticas contra la empresa.

De estudio es también que el sector porcino, como le ocurre a la agroalimentación en general, necesita más comunicación. Es necesario que los consumidores sepamos qué y cómo se produce la carne de cerdo que comemos. Cómo son las granjas, qué comen los animales, cómo se engordan…. De esta forma la opinión pública podrá tomar conciencia y observar, por ejemplo, la innovación de un sector a la vanguardia en tecnología, en manejo, en seguridad e higiene. Un sector puntero que ha mejorado el bienestar animal con el paso de los años. Y que, salvo honrosas excepciones, todos los ganaderos intentan mejorar día tras día.

Pero esa comunicación debe ser proactiva. Hay que estar por delante de lo que se puede publicar o enseñar en un reportaje televisivo como el de La Sexta. Luego llegan las lamentaciones y las crisis como le ha ocurrido a El Pozo. Y eso que días antes de la emisión del reportaje el sector cárnico ya estaba aleccionando a sus empleados, empresas, veterinarios… para contrarrestar la información de lo que se iba a emitir. Incluso enviaron una carta a la ministra para que ésta saliera en defensa del sector ante posibles acusaciones tras la emisión del reportaje. Lo que me lleva a concluir diciendo que no sirve dejar a los demás que hagan por ti lo que no has querido o sabido hacer.

 

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