¿Quién te dará de comer mañana?

movilizacion portada

¿Quién te dará de comer mañana? Parece una pregunta de fácil respuesta pero si se piensa no lo es. Bajo ese lema se han concentrado estos días miles de agricultores y ganaderos en todo el país. Y lo hacen para llamar la atención de la sociedad, a veces impasiva, a veces pasota, sobre los problemas “ajenos” de un sector que tienen mayor relevancia de la que piensan.

Agricultores y ganaderos son los productores de alimentos. Esos que compramos en las tiendas y también en los lineales del super. Son quienes cuidan el medio rural, tan de moda ahora, que ha pasado desapercibido varios decenios y que perdió la batalla en favor de la ciudad. Son los que se suben al tractor a temperaturas bajo cero y también a 40 grados. Son los que cuidan sus rebaños haga frío, viento, nieve, lluvia o sol. Son los que no guardan fiesta para ir a labrar, podar, cosechar o alimentar sus animales.

De ellos nadie se acuerda o muy pocos. Eso sí, cuando salen a la calle a protestar, a defender lo que es justo, su trabajo, el sustento de sus familias muchos ponen el grito en el cielo. Estos días lo han hecho juntos, incluso acompañados de representanes políticos que sólo buscan una foto y colgarse una medalla. También de ayuntamientos que ven peligrar sus municipios cuando se abandona una nueva explotación. Las organizaciones agrarias han dejado a un lado sus intereses particulares por el bien común. Lo llaman Unidad de Acción. Y por eso, armados con cencerros, pitos, pancartas y mucha rabia han salido, no a cortar carreteras ni a enfrentarse con nadie, sino a defender su modo de vida.

Un modo de vida que parece abocado al final, a la extinción, a la desaparición de un modelo de trabajo familiar que invierte tiempo y mucho dinero en una tarea, la de producir alimentos para todos. Y lo hacen formados, cada vez más profesionales y con una seguridad y sanidad en sus producciones que también pasa desapercibida cuando nos sentamos en la mesa.

Pero ¿por qué protestan los agricultores y ganaderos?

  1. Están hartos
  2. Los precios bajos no cubren costes de producción
  3. Están asfixiados por el papeleo
  4. Los presupuestos y políticas administrativas no dan resultado

Por su hartazgo generalizado, por unos precios que no cubren sus costes de producción, por la asfixia burocrática que les lleva más tiempo haciendo papeles que trabajando en sus campos y granjas, por las políticas de la Administración que confía todo a una PAC que no termina de negociarse y cuyo resultado parece alejado del agricultor profesional. Ese modelo de trabajador que sí es sostenible y que están ordeñando hasta el límite.

Un hastag #Allímite que han utilizado para dar visibilidad a sus protestas en las redes sociales. Y un límite que quizá puede terminar con la vaca y entonces….. será tarde y no habrá leche que ordeñar. Entonces sí, entenderemos que era a ellos a los que había que cuidar para poder comer.